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Economía

La Villa de Moya se ha caracterizado por ser uno de los municipios de la isla de Gran Canaria con mayor tradición agrícola y ganadera.

La economía se basó históricamente en la agricultura, actividad a la que se dedican a fines del siglo XVIII unas 5.000 fanegadas (3.500 de regadío), incrementadas con las repartos y datas efectuadas en la Montaña durante el siglo XIX y que suscitaron una importante conflictividad con los pueblos circunvecinos de Teror, Arucas y Firgas. En la primera mitad del siglo XVI tuvieron importancia los cultivos del azúcar (ingenio de Salvago-Espínola) y de subsistencia; tras el declive del azúcar se intensificaron los cultivos de la vid, cereales y hortofrutícolas. El millo, introducido en el segundo tercio del siglo XVII, se convirtió en el cultivo predominante representando en el siglo XIX el 60% de la riqueza productiva. La Montaña de Doramas propició un desarrollo de la silvicultura y extracción de madera. A fines del XVIII se desarrollan ciertas actividades artesanales como la alfarería, cestería, manufactura textil y labores de ebanistería, a lo que se unen los molinos harineros levantados en los barrancos de Azuaje y Moya.

Hoy en día, en la zona costera, principalmente en Cabo Verde y los Dragos predomina la agricultura intensiva dedicada a la exportación con unas 60 hectáreas de plataneras.

En la zona de medianías predominan los cultivos de subsistencia y de abastecimiento del mercado interior en régimen intensivo. El cultivo predominante es el de la papa, con 79 hectáreas, alternando parcelas con millo, judías, calabacines, zanahorias, lechugas, etc. También existen unas 90 hectáreas de frutales, principalmente limoneros y naranjos.

En la zona alta del municipio (San Fernando y Fontanales) se practica una agricultura de secano con predominio de la papa y cereales.

La ganadería

La cabaña ganadera se ha reducido en relación a tiempos pasados. Las razones de esta crisis son múltiples. En primer lugar el ganado equino (caballar, mular y asnal) ha perdido importancia debido a la mejora de las carreteras y a la introducción de los vehículos de tracción mecánica. El ganado vacuno también se ha reducido, en esta ocasión a la causa anterior hay que añadirle que la función de producción de estiércol para las plataneras que tenían las vacas se ha perdido por la introducción de los fertilizantes artificiales. El ganado ovino y caprino, sobre todo las primeras, siguen estando presente en las zonas de medianías altas y cumbres del municipio, asociadas a la práctica del pastoreo. Las granjas de cerdos y de gallinas tienen escasa importancia en relación a otros lugares de Gran Canaria, donde son más abundantes. Por último, señalar la presencia de colmenas para la práctica de la apicultura y de granjas de conejos (cunicultura).

Quesos de Fontanales.

Moya, posee los quesos más variados y ricos de la Isla, son en su mayoría  elaborados fundamentalmente en la zona alta de nuestro municipio, concretamente, en los barrios de Aguas de Fontanales, El Tablero, Lomo El Marco, La Jurada, Barranco El Laurel, Hoyas del Cavadero: de ahí que se conozcan como quesos de Fontanales.


Para conocer mejor estos quesos debemos saber, las características del producto, tipo de ganado, leche, alimentación, proceso de elaboración, curación, etc.

La zona alta del municipio es muy rica en vegetación, tanto arbórea como de pastizales húmedos. Es una población evidentemente rural, dedicada a la agricultura y ganadería, conservadores de ricas tradiciones y entre ellas, lo relacionado con la elaboración de quesos.

Además, dichas explotaciones son familiares en las que el marido e hijos  atienden al ganado y a las tierras y la mujer e hijas son las encargadas de la elaboración de los quesos.

Hay tres tipos de ganado en esta zona:

  • El vacuno, de raza canaria o mestizo produce una leche de muy buena calidad y es la que se utiliza para la elaboración de los quesos.
  • El caprino, con predominio en la zona alta de nuestro municipio, está generalmente, semiestabulado; el ganado sale a pastorear por la zona y se recoge por la noche para su alimentación de concentrado y ordeño.
  • El ovino, es trashumante; recorre durante el año valles y montañas en busca de alimentación.

Los quesos son tan variados gracias a la diversidad del ganado y al tipo de leche. Así, además del queso de cuajo, tenemos el queso de media flor y de flor. El ordeño es manual y mecánico.

Actualmente existen unas 17 Mini queserías con gran variedad de quesos y de exitosa consideración y calificación a nivel nacional e internacional.

La Explotación del bosque

Moya tuvo, en su parte media y alta, una importante masa forestal en tiempos pasados. Entre los 600 y los 1.200 metros (sobre el nivel del mar) hubo un denso bosque de laurisilva y fayal –brezal, del cual sólo queda como exponente, en la actualidad Los Tilos de Moya. Por encima de los 1.200 metros encontramos el piso del pinar. Estos dos pisos vegetales han sufrido un retroceso significativo debido a la acción humana en esta zona. Así la laurisilva prácticamente quedó extinguida antes del siglo XIX, ya que ocupaba las mejores tierras para las labores agrícolas de secano, y por la necesidad del combustible para los ingenios y los hogares. El pinar también ha tenido un intenso aprovechamiento, se talaba para obtener carbón (carboneo), para construir muebles y barcos. De igual manera era aprovechado para la obtención de la brea para calafatear los barcos, e incluso se utilizaba la pinocha como cama para el ganado y para embalar los plátanos de exportación.

La economía, a su vez, ha sido complementada con pequeñas industrias como la de los tradicionales y típicos suspiros y bizcochos de Moya con su masa horneada por segunda vez y su lustre de un sabor tan dulce.